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Guía 18 min de lectura

Las señales que un portal no ve en una valoración presencial

Propietaria y asesora inmobiliaria revisando la luz, la distribución y las ventanas durante una valoración en Barcelona

Qué datos usa una estimación online, qué revela una visita de valoración en Barcelona y cómo esos hallazgos cambian la selección de comparables.

Las señales que un portal no ve en una valoración presencial

Una valoración online y una valoración comercial presencial no responden a la misma pregunta. La cifra online refleja lo que sugiere una comparación estadística con la información disponible para la herramienta. La visita comprueba si la vivienda encaja de verdad con los comparables escogidos, qué supuestos siguen siendo razonables y qué falta por revisar antes de plantear la venta.

En Barcelona, esa diferencia tarda poco en aparecer. Dos pisos pueden compartir código postal, superficie, número de habitaciones y ascensor y, aun así, competir en mercados distintos cuando se recorren. En uno hay dormitorios tranquilos a patio de manzana, luz aprovechable y un paso lógico entre el recibidor y el salón. En el otro se oyen los repartos, falta intimidad a la altura de las ventanas o demasiados metros declarados acaban en pasillos. Ninguna de esas observaciones lleva asociado un precio universal. Sí cambia qué viviendas merecen entrar en la comparación.

Una valoración online ofrece una primera referencia útil, pero no sustituye la evidencia observada sobre la vivienda concreta, su edificio y las condiciones de venta del propietario. Idealista explica que su estimación pública usa un método de comparación basado en las características del inmueble, información de la zona que incluye datos del Catastro y viviendas anunciadas en ese momento (metodología de valoración online de Idealista). En su descargo de responsabilidad, aclara que las estimaciones son resultados estadísticos orientativos, no tasaciones oficiales ni asesoramiento (información sobre las estimaciones de idealista/data). Es el límite sensato con el que un propietario debería leer cualquier cifra de portal.

Las señales de este artículo cambian el análisis de la evidencia. La secuencia de la cita, la lista completa de documentos y el seguimiento posterior están en nuestra guía para preparar una visita de valoración en Barcelona. Este contenido comercial no proporciona una tasación regulada, una inspección del edificio, una opinión jurídica ni un precio de venta garantizado.

Lo que una valoración online puede saber con cierta fiabilidad

Una herramienta de este tipo procesa con rapidez la dirección, la tipología declarada, la superficie, el número de habitaciones y otros datos registrados. Sitúa la vivienda dentro de un mercado geográfico, la compara con muchos anuncios y actualiza el cálculo cuando cambian sus datos. Para quien no tiene ninguna referencia de precio, resulta bastante más útil que elegir una cifra porque un vecino mencionó la suya tomando un café.

Idealista indica que su método de valoración online considera las características de la vivienda, la información disponible sobre la zona, incluidos datos oficiales del Catastro, y los inmuebles que están en el mercado. La metodología publicada por el propio portal no afirma que un asesor haya inspeccionado la casa. Describe una comparación a distancia construida con los datos aportados y disponibles. Por eso el resultado depende de la calidad de esos datos y de hasta qué punto la muestra representa el inmueble que se quiere valorar.

También hay que separar el precio anunciado del precio de una operación cerrada. Un portal tiene una visibilidad privilegiada de la oferta publicitaria, pero el precio de salida refleja la posición del vendedor. La serie oficial catalana parte de datos distintos: la metodología de la Generalitat incluye registros del mercado inmobiliario depositados en el Colegio de Registradores e informa sobre compraventas registradas, precio de venta, superficie construida, tipo de adquirente e hipotecas. La metodología estadística de la Generalitat aporta, por tanto, contexto sobre operaciones registradas, no una valoración actual de un piso concreto.

Conviene leer el resultado online como una hipótesis con fecha: según estas características registradas y esta evidencia de mercado, la vivienda parece situarse en torno a esta horquilla. El cálculo quizá no pueda establecer si la superficie introducida incluye elementos comunes, si las fotografías favorecen la calidad real de la reforma o si ese dormitorio que parece silencioso recibe el ruido de un bar después de medianoche. Los datos remotos tampoco suelen explicar por qué un inmueble que parece comparable lleva meses anunciado.

La estimación puede estar bien planteada. Su función es ofrecer un punto de partida. Guarda el resultado, la fecha y los datos utilizados; durante la visita, contrasta aquello que la información remota no puede resolver. Idealista advierte que su estimación es aproximada y que no reemplaza una valoración oficial ni el criterio profesional (límites indicados por Idealista). El descargo de idealista/data también desaconseja tratarla como asesoramiento.

Una visita comercial no es una cifra online con suplementos

Sería cómodo tener una tarifa por características: partir de la estimación online, sumar 10.000 € por la luz, restar 8.000 € por el ruido y repetir hasta obtener una cifra final. La evidencia de mercado no admite un cálculo tan mecánico. Los compradores reaccionan a combinaciones. Un vestíbulo de acceso modesto puede importar poco en un piso familiar luminoso y con un precio coherente; ese mismo vestíbulo puede debilitar una aspiración de precio premium basada en una presentación impecable. Una terraza amplia sobre plano quizá tenga un acceso incómodo o muy poca intimidad.

El texto consolidado vigente de la Orden ECO/805/2003 define los comparables por su semejanza o por su capacidad de homogeneización. Para ello considera la localización, el uso, la tipología, la superficie, la antigüedad, el estado de conservación y otras características físicas relevantes. La definición puede consultarse en el texto consolidado del BOE. Una valoración comercial de Lasose no es una tasación ECO, pero la definición ayuda a entender por qué no basta con decir “un piso parecido de la zona”.

RICS aborda el mismo problema desde la calidad de la evidencia. Según su guía, los comparables deberían ser recientes, verificables y realmente similares; cuando los inmuebles difieren o el mercado ofrece pocas evidencias comparables, hay que analizar y conciliar la información, no trasladarla sin más. El contexto completo está en su guía sobre evidencia comparable. El resultado útil de la visita es una justificación trazable y comprensible: qué comparables se mantienen, cuáles se descartan, dónde cambia la ponderación y qué incertidumbres hay que declarar.

El límite jurídico debe seguir claro. La Orden ECO/805/2003 se aplica cuando una valoración se utiliza para los fines financieros definidos en su ámbito, entre ellos determinados supuestos hipotecarios, de seguros, inversión y fondos de pensiones (Orden consolidada del BOE, artículos 1 y 2). Una consulta para vender puede adoptar buenos hábitos de análisis sin atribuirse la condición, los métodos ni el certificado de un encargo regulado. Idealista establece una separación parecida para su estimación remota (preguntas sobre la valoración online).

La luz, la intimidad, el ruido y los olores necesitan una visita

Un anuncio indica la orientación y la planta. Lo que un anuncio no permite saber con fiabilidad es cómo avanza la luz por la vivienda, si hay que bajar la persiana de un dormitorio para conservar la intimidad o qué ocurre al abrir una ventana. Incluso unas fotografías honestas congelan una hora, una exposición y unas condiciones meteorológicas. En la visita sí se puede mirar desde cada ventana, recorrer las estancias y distinguir un recibidor luminoso de la luz útil allí donde se hace vida.

“Orientación sur” no es una conclusión. Un muro próximo, un balcón profundo, un patio interior o una calle estrecha alteran la experiencia. La distribución también cuenta: la luz de un pasillo no compensa un cuarto oscuro que debería funcionar como dormitorio. El asesor debería anotar lo observado, la hora y lo que sigue sin saber. Una visita por la mañana no demuestra cómo será la luz al final de la tarde.

Con el ruido hace falta la misma disciplina. Escucha con las ventanas abiertas y cerradas. Deja de hablar unos segundos en el dormitorio. Presta atención al ascensor, la puerta de entrada, las instalaciones, el tráfico, los colegios, las terrazas, las persianas de los comercios y los repartos. Los olores son más difíciles de documentar, pero también importan: desagües, cuartos de basura, extracciones de cocina, humedad o un negocio cercano pueden justificar otra visita o una consulta técnica. Diez minutos no permiten prometer que la vivienda será silenciosa o estará libre de olores todos los días y en cualquier estación.

Estas señales cambian la comparación, no crean una tarifa. Si la vivienda tiene dormitorios tranquilos hacia el interior, un comparable de superficie parecida orientado a la calle quizá merezca menos peso. Si mantener la intimidad exige cubrir siempre las ventanas, otro primer piso de aspecto similar pero más apartado puede ser un mal sustituto. La guía de RICS pide analizar y conciliar las diferencias relevantes. La definición de comparables del BOE deja espacio expreso para otras características físicas además de las que enumera.

La propia visita tiene límites. Registra las condiciones de un momento concreto. Si el ruido, la luz o los olores pueden cambiar la decisión de un comprador, conviene observar de nuevo a la hora pertinente y preguntar al propietario qué sabe. La ausencia de un problema durante una cita no es un certificado de que nunca exista. Idealista presenta su resultado remoto como orientativo (descargo de Idealista); las notas tomadas en la vivienda deberían reconocer sus límites con la misma franqueza y usar el marco de evidencia de RICS para documentar la incertidumbre.

El acceso, las zonas comunes y la distribución delimitan la demanda

La vivienda empieza en la acera, no en la puerta del piso. En el camino quizá haya un umbral pronunciado, varios escalones antes del ascensor, un vestíbulo estrecho, un rellano mal iluminado o una conserjería impecable. En el anuncio aparece el icono de un ascensor; durante la visita se comprueba si se llega a él sin escalones, si la cabina resulta utilizable para las personas que puedan necesitarla y si el recorrido entre la calle y la vivienda resulta coherente.

La accesibilidad debe describirse, no darse por hecha. El icono del ascensor no demuestra que exista acceso sin escalones, que se cumpla una norma vigente ni que el edificio sea adecuado para una discapacidad concreta. Anota los umbrales, anchos y cambios de nivel que puedan observarse. Si importa el cumplimiento normativo o la viabilidad de una adaptación, esa cuestión debe resolverla un técnico cualificado. La consecuencia comercial es más limitada: algunos compradores descartarán una vivienda cuyo acceso no cubra sus necesidades, así que los comparables deberían tener un acceso realmente similar.

Dentro del piso, el número de dormitorios anunciado puede ocultar un problema de circulación. Recorre la ruta desde la entrada hasta la cocina, el salón, los baños y los dormitorios. Fíjate en las estancias a las que solo se llega cruzando otra, en puertas que chocan, pasillos largos, poco almacenaje y el paso hacia la terraza. Un plano aporta geometría; la visita permite comprobar si esa geometría funciona con muebles de tamaño habitual y en el uso diario. No presentes una cifra como superficie útil si no se ha medido dentro de un encargo profesional definido.

La normativa ayuda a delimitar qué puede comprobar una visita comercial. Para las valoraciones incluidas en su ámbito, la Orden ECO/805/2003 exige identificar físicamente el inmueble mediante su localización y una inspección ocular realizada por un técnico competente. Esa comprobación contrasta la superficie y otras características con la documentación, y recoge las servidumbres visibles y el estado aparente. El requisito figura en el artículo 7 del texto consolidado del BOE. Una visita comercial de agencia no equivale a esa comprobación regulada y tampoco debería fingir que los campos de una base de datos revelan todo lo que el marco oficial exige inspeccionar.

El recorrido observado influye al elegir la evidencia. Siempre que sea posible, compara una vivienda sin escalones con otras cuyo acceso sea de verdad similar. Contrasta una distribución eficiente de dos dormitorios con otros pisos eficientes de dos dormitorios, no con cualquier anuncio que marque el mismo número de habitaciones. RICS recuerda que los comparables inmobiliarios rara vez son idénticos y requieren interpretación (guía de evidencia comparable de RICS); la definición del BOE incluye asimismo tipología, superficie, estado y otras características físicas (Orden ECO/805/2003).

El estado visible y la calidad de una reforma son hechos distintos

“Reformado” es una descripción comercial, no un informe sobre el estado del inmueble. Una cocina reciente puede estar bien ejecutada, ser un lavado de cara o convivir con instalaciones y ventanas antiguas. Durante la visita se puede comprobar cómo funcionan las carpinterías y observar acabados irregulares, baldosas agrietadas, manchas, sellados, ventilación, encuentros entre pavimentos y la integración visible de las instalaciones. A simple vista no se diagnostican la estructura, la humedad oculta, la conformidad eléctrica ni la legalidad de las obras.

Antes de dar valor a la reforma, pide la documentación que la respalda. Las facturas identifican a los profesionales y el alcance contratado. Los planos muestran lo previsto. Licencias, certificados y garantías responden a preguntas concretas dentro de sus límites. Ninguno prueba que todos los elementos ocultos estén bien. Si se ha cambiado la distribución, contrasta el plano, el estado actual, el título de propiedad y la información catastral; no supongas que la nueva configuración consta donde debería.

No todos los compradores pagan por los mismos acabados. Una reforma costosa y muy personal puede reducir el público. Una actualización sobria, con instalaciones razonables y una planta práctica, quizá evite trabajos que muchos compradores descontarían de su oferta. El asesor debe comparar la ejecución, el grado de terminación y el encaje con la demanda, no devolver al vendedor cada euro de sus facturas.

La Orden ECO/805/2003 incluye la antigüedad y el estado de conservación entre las características usadas para seleccionar comparables. También incorpora la identificación física y la conservación aparente a sus comprobaciones mínimas para trabajos regulados (texto consolidado del BOE). RICS pide investigar la información comparable lo suficiente como para establecer si es realmente relevante (guía de RICS). Ambos principios respaldan una práctica comercial prudente: un anuncio reformado hace poco no es un buen comparable hasta entender sus diferencias importantes.

Las observaciones sobre el estado pueden estrechar o ampliar la horquilla, pero también pueden exigir la intervención de otros profesionales. Un movimiento visible, humedad persistente, obras sin terminar o una alteración dudosa deben quedar como cuestiones pendientes para el técnico o abogado adecuado. Una herramienta online no puede decidir, a partir de unos campos de datos, cuándo hace falta esa consulta. El agente tampoco debería convertir una sospecha en diagnóstico. La metodología de Idealista describe una comparación remota; las disposiciones de inspección del BOE muestran por qué la observación directa y la revisión documental exigen un análisis distinto.

Edificio, anexos y discrepancias de superficie: hay que conciliar la información

Un piso puede estar muy bien presentado mientras el edificio cuenta otra historia. Entrada, ascensor, cubierta, fachada, patios y zonas de servicio son elementos comunes que también forman parte de la compra. La visita permite anotar el estado visible y pedir actas de la comunidad, obras previstas y derramas. No certifica el edificio ni permite anticipar las decisiones de la comunidad. Aun así, no debería darse el mismo peso por defecto a un comparable en una finca bien mantenida y a otro con obras comunes pendientes de resolver.

Los anexos provocan otro desajuste frecuente. Un trastero, una plaza de aparcamiento, un cuarto en la azotea o una terraza pueden aparecer en el anuncio sin estar incluidos de la misma forma en la escritura, la descripción registral o el Catastro. Hay que confirmar qué pretende vender el propietario. Mantén separados los identificadores y superficies que correspondan a elementos distintos. Dos viviendas anunciadas con “120 m²” no se pueden comparar con rigor si una cifra incluye elementos comunes y un anexo, mientras la otra responde a una base de medición diferente.

El Catastro define la referencia catastral como el identificador oficial y obligatorio que permite localizar cada inmueble de forma inequívoca en la cartografía catastral. La guía de la referencia catastral la convierte en una comprobación sólida de identidad, no en la prueba de que todas las descripciones físicas y jurídicas coinciden. Registradores explica que la nota simple es informativa y contiene la identificación de la finca, la identidad de los titulares de derechos inscritos y la naturaleza, extensión y limitaciones de esos derechos. El servicio del Registro aclara además la diferencia: la certificación tiene el valor probatorio propio de un documento público.

Cuando los documentos no coinciden, anota la discrepancia. No elijas la cifra de superficie mayor para anunciarla ni dejes que el comprador descubra el resto. El texto consolidado de la Orden trata las diferencias entre la realidad física y las descripciones registral o catastral como asuntos que pueden exigir advertencias o condicionantes en trabajos regulados (marco del BOE). Una valoración comercial debería, como mínimo, declarar qué base de superficie utiliza y remitir una discrepancia material al profesional que corresponda.

Las estadísticas oficiales del mercado también utilizan una base de superficie. La metodología de la Generalitat incluye la superficie construida entre las variables de su serie de compraventas registradas (metodología de la Generalitat). Ese contexto agregado ayuda a describir el mercado estudiado, pero no concilia los espacios privativos, comunes o anexos de una vivienda de Barcelona. Esa tarea corresponde al expediente del inmueble.

Las circunstancias del vendedor pertenecen a la estrategia

Hay que relacionar la evidencia sobre el inmueble con el encargo del propietario, sin confundirlos. Una vivienda vacía y con horarios flexibles para las visitas puede salir al mercado con más facilidad que otra ocupada y con pocas citas posibles. Quien necesita cerrar la operación en una fecha fija negocia de otra manera que quien puede comprobar la demanda durante meses. Esas circunstancias influyen en la horquilla de salida recomendada, la fecha de revisión, la comunicación con los compradores y la vía de venta.

No tienen por qué cambiar las características físicas de la vivienda. Tratar la urgencia como si fuera un defecto del piso mezcla dos decisiones. Primero se evalúa la evidencia del inmueble. Después se define la estrategia comercial según el encargo: acceso, ocupación, entrega, financiación, documentación disponible y equilibrio preferido por el vendedor entre precio, certidumbre y tiempo.

Un alquiler, un usufructo u otra situación de ocupación hacen aún más importante esa separación. El Registro puede mostrar derechos y limitaciones inscritos en su nota informativa (servicio de propiedad de Registradores). Por su parte, la Orden ECO/805/2003 obliga a reflejar el régimen de tenencia y ocupación en los informes regulados y considera que la falta de documentación sobre la ocupación puede dar lugar a un condicionante (texto consolidado del BOE). Un asesor comercial no debe deducir por su cuenta el efecto jurídico. El abogado del vendedor necesita los documentos exactos.

El contexto de mercado también caduca. La Generalitat actualiza trimestralmente su serie de compraventas registradas a partir de registros administrativos (metodología oficial). RICS espera que la evidencia sea lo bastante reciente para representar el mercado en la fecha de valoración (guía de RICS). Si la comercialización se alarga, la evidencia usada en la primera visita pierde vigencia. Es mejor fijar un momento de revisión que presentar la horquilla inicial como permanente.

Cómo deben cambiar los comparables después de la visita

Durante la visita, lleva un registro de evidencias. Cada observación debería conducir a uno de cuatro resultados: mantener un comparable, rebajar su peso, descartar el comparable o investigar antes de decidir. “Buena luz” dice muy poco. “A las 16:00, el salón recibía luz natural sin obstrucciones; el inmueble considerado comparable da a un patio interior estrecho” explica por qué quizá no sean alternativas equivalentes para un comprador.

Hallazgo durante la visita Efecto sobre la evidencia Lo que conviene evitar
Dormitorios interiores tranquilos durante la visita Priorizar comparables con una exposición parecida y volver a otra hora relevante Añadir una prima fija por silencio
Un escalón antes de un ascensor pequeño Acotar la demanda y probar comparables con un acceso realmente similar Tratar el icono del ascensor como prueba de accesibilidad
Mucha superficie declarada y circulación poco eficiente Comparar la planta y la base de superficie; rebajar el peso de comparables con distribuciones eficientes Valorar igual cada metro cuadrado declarado
Reforma de calidad y documentada Preferir comparables de alcance, ejecución y público similares Sumar las facturas al valor medio
Trastero o aparcamiento descrito de manera distinta Separar cada elemento y revisar identidad, título y superficie Esconder el desajuste dentro de una sola cifra de metros
El vendedor necesita cerrar pronto Incorporar plazo y certidumbre a la estrategia de salida Convertir la urgencia en un defecto físico

RICS señala que la evidencia debería ser, idealmente, completa, similar, reciente, procedente de operaciones entre partes independientes y verificable, y que debe analizarse cuando esas cualidades no se cumplen del todo (guía sobre evidencia comparable). La definición de homogeneización del BOE también contempla comparar semejanzas y diferencias para obtener un valor fundamentado en los trabajos regulados (Orden ECO/805/2003). Ninguna de las dos fuentes respalda un menú universal de ajustes por características.

Usa cada fuente solo para lo que puede demostrar: los precios de los anuncios para conocer la oferta y las compraventas registradas para aportar contexto de operaciones cerradas. El método de Idealista incorpora inmuebles que están a la venta (metodología de Idealista). La serie de la Generalitat informa de ventas y precios registrados a partir de datos administrativos del Registro (metodología de la Generalitat). La primera fuente muestra el posicionamiento competitivo de la oferta en ese momento; la segunda da contexto sobre operaciones realizadas, con el ámbito geográfico y el calendario publicados. Ninguna ha inspeccionado por sí sola la vivienda analizada.

Al terminar, el propietario debería entender de dónde sale la horquilla. Enumera los comparables más sólidos y los descartados, las observaciones que cambiaron su peso, la documentación utilizada, las preguntas abiertas y la fecha que obligará a revisar el análisis. Si hay poca evidencia, refleja la incertidumbre ampliando la horquilla en lugar de fabricar precisión. En una negociación resulta más útil que una cifra rotunda cuyos supuestos han desaparecido.

Prepara la visita sin maquillar la evidencia

No esperes a tener la pintura perfecta. La primera visita comercial aporta más si el asesor ve el estado actual de la vivienda y entiende las limitaciones reales del vendedor. Ordena lo suficiente para recorrer todas las estancias, abre las persianas, deja accesibles los anexos y pide permiso antes de fotografiar una vivienda ocupada. No ocultes un problema que reaparecerá durante la revisión del comprador.

Haz observables los puntos ciegos. Despeja el acceso a ventanas, terrazas y anexos, y ten disponible la documentación relacionada con cualquier diferencia conocida de superficie o identidad. La página del Catastro sobre la referencia explica cómo el identificador sitúa el inmueble en la cartografía catastral. El servicio de Registradores aclara qué demuestra una nota simple y qué queda fuera de su alcance. La lista documental completa está en la guía de la visita.

Antes de la cita, consulta la guía para la visita de valoración, donde se explica la preparación y el seguimiento. Durante el recorrido, plantea tres preguntas directas: ¿qué comparables han perdido fuerza después de ver la vivienda? ¿Qué supuesto podría cambiar todavía la horquilla? ¿Qué asunto corresponde a un técnico, un abogado, un asesor fiscal o un tasador regulado?

Es posible que la estimación online esté bastante cerca de una horquilla razonable. También puede que dependa de viviendas con mejor acceso, otra definición de superficie o un nivel de reforma que esta vivienda no tiene. Los dos resultados son útiles. Trata la estimación del portal como una referencia inicial con fecha y anota qué supuestos cambia la visita. Idealista define su resultado como orientativo (descargo del propio portal); RICS exige analizar y conciliar la evidencia cuando hay diferencias (guía de RICS).

Si estás pensando en vender en Barcelona o en otro punto de Cataluña, solicita una valoración presencial con Lasose. El primer resultado útil debería ser una horquilla de valoración comercial con fecha, acompañada de los comparables, las observaciones, los supuestos y las comprobaciones pendientes.

Preguntas Frecuentes

¿Una valoración online no sirve de nada si quiero vender?

Sí sirve. Puede dar una primera orientación a partir de las características declaradas, los datos de la zona y los anuncios comparables disponibles. Conviene tratarla como una hipótesis inicial: la herramienta no ha recorrido la vivienda, no ha contrastado los documentos con su estado físico ni ha escuchado la calle desde el dormitorio.

¿Qué aporta una valoración comercial presencial?

Añade observaciones directas sobre la vivienda y el edificio, además de una conversación sobre el acceso, la ocupación, los plazos y la documentación. Con esos hallazgos, el asesor puede seleccionar y ponderar comparables, declarar supuestos y detectar asuntos que requieren más comprobaciones. No existe un ajuste automático en euros para cada característica.

¿La visita de valoración de Lasose sustituye una tasación hipotecaria o una inspección técnica?

No. Es una valoración comercial orientativa para una posible venta. Una entidad financiera u otro usuario regulado puede exigir una tasación conforme a sus propias normas. Las cuestiones estructurales, legales, urbanísticas, fiscales o de medición corresponden al profesional cualificado para cada materia.

¿Debería reformar antes de pedir una valoración presencial?

Por lo general, conviene pedir una primera visita antes de comprometerse con una obra importante. Enseña la vivienda tal como está y aporta facturas, planos, licencias y garantías de las obras ya terminadas. El asesor podrá separar las mejoras de presentación de los problemas que necesitan revisión técnica y de las reformas cuyo coste quizá no se recupere íntegramente.

¿Qué documentos hacen más útil la visita?

Aporta la escritura, una nota simple actual si la tienes, la referencia catastral, planos o mediciones, documentación de reformas, información de la comunidad, datos de los anexos y cualquier circunstancia de alquiler u ocupación. Si hay una discrepancia, se anota para revisarla; no se resuelve en silencio escogiendo la superficie mayor.